Tienes dos o tres presupuestos delante, cada uno con un total distinto, una lista de material que no entiendes y un comercial esperando respuesta. La pregunta que te ronda es si te están cobrando de más.
Hay una forma rápida de saberlo, y son dos números.
El primero es el €/kWp: divide el total del presupuesto entre los kilovatios pico instalados. Si sale entre 900 y 1.500 €, el precio está en mercado. El segundo es cuántas de las ocho partidas que deberían aparecer están realmente detalladas. Si faltan tres o más, no estás ante una oferta barata: estás ante una oferta incompleta.
Abajo tienes las dos comprobaciones desarrolladas, qué preguntar cuando algo no cuadra, y las señales que deberían hacerte descartar una oferta directamente.
La comprobación de treinta segundos: el €/kWp
Antes de leer una sola línea del material, coge una calculadora.
Divide el importe total del presupuesto entre la potencia pico instalada en kilovatios. Ese número, el euro por kilovatio pico, es lo único que te permite comparar ofertas de tamaños distintos.
Un ejemplo con tres presupuestos reales de aspecto muy diferente:
| Oferta | Potencia | Total | €/kWp |
| A | 3,6 kWp | 4.900 € | 1.361 € |
| B | 5,0 kWp | 6.200 € | 1.240 € |
| C | 6,4 kWp | 7.100 € | 1.109 € |
La más barata en total es la peor por kilovatio. La más cara es la que mejor precio unitario tiene. Sin este cálculo, la mayoría de la gente elige la A.
Qué rango es normal
En vivienda, el mercado español se mueve entre 900 y 1.500 €/kWp. Dentro de esa horquilla el precio está en mercado, y la discusión ya es sobre calidad de componentes.
Por encima de 1.500 €/kWp, pide explicaciones. Puede haber motivos legítimos: cubierta complicada, acceso con grúa, gama muy alta, optimizadores por sombras. Todos ellos tienen que estar reflejados en el desglose. Si no aparecen, no hay justificación.
Por debajo de 900 €/kWp, desconfía. Ese precio no sale sin recortar en algo, y normalmente el algo es el inversor, las protecciones o la legalización. Lo veremos en detalle más abajo.
Una matización importante: las instalaciones pequeñas siempre salen peor por kWp. Hay partidas que cuestan lo mismo instales 3 o 6 kWp, y en una instalación pequeña se reparten entre menos kilovatios. Si tu presupuesto es de 3 kWp y sale a 1.400 €/kWp, no te están engañando necesariamente. El desglose completo de por qué está en precio de instalar placas solares.
El dato que a veces no está
Todo esto se cae si el presupuesto no dice la potencia pico instalada.
Es más frecuente de lo que parece: ofertas que hablan de «12 paneles de alta eficiencia» sin especificar los vatios de cada módulo. Sin ese dato no puedes calcular los kWp, no puedes calcular el €/kWp y no puedes comparar con nada.
Es la primera pregunta que hay que hacer, y la respuesta tiene que estar por escrito.
Y una comprobación previa: ¿es la potencia que necesitas?
El €/kWp te dice si el precio por unidad está bien. No te dice si esa cantidad de unidades es la correcta.
Una oferta puede tener un precio impecable y estar proponiéndote el doble de potencia de la que tu vivienda necesita. Antes de comparar precios, comprueba que las tres ofertas van en la línea de tu consumo real: el cálculo, en cuántos paneles solares necesito.
Si te proponen bastante más, que te lo justifiquen. Puede haber razones, pero producir energía que no vas a consumir tiene un límite económico bastante claro, y lo explico en sobredimensionamiento fotovoltaico.
Las ocho partidas y qué pasa si falta alguna
Un presupuesto que se resume en un total y una lista de material sin precios no se puede evaluar. Lo primero que hay que pedir es el desglose.
Con él delante, estas son las ocho partidas que deberían aparecer. He puesto al lado qué implica que no esté.
1. Módulos fotovoltaicos. Tienen que venir con marca, modelo y potencia unitaria en vatios. Es el 25-35% del presupuesto. Si solo pone «paneles de alta eficiencia», no sabes qué te están montando ni puedes comparar con la otra oferta.
2. Inversor. Marca, modelo, potencia y si es híbrido o no. Es la pieza que más trabaja y la que antes falla, así que es mal sitio para ahorrar. Y lo de híbrido no es un detalle: si algún día quieres batería y montaste uno convencional, tendrás que añadir un equipo aparte o cambiarlo entero. Si dudas entre marcas, lo comparo en Huawei vs Fronius.
3. Estructura de montaje. Tiene que especificar para qué tipo de cubierta. No es lo mismo teja curva que cubierta plana con lastre, y la diferencia en horas y material es notable. Si el presupuesto no menciona tu tipo de tejado, es que nadie lo ha visto.
4. Cableado y protecciones. Cable solar, canalización, protecciones de continua y alterna, diferencial, seccionador y puesta a tierra. Entre 500 y 800 €. Son obligatorias por normativa. Si no aparecen, o las están dando por incluidas sin detallar, o no están, y eso es un problema de seguridad, no de precio.
5. Mano de obra y puesta en marcha. Un 15-20% del total. Incluye montaje, conexionado y configuración de la monitorización. Si viene muy por debajo de eso, hay algo que no está contando.
6. Legalización y tramitación. 300-600 € según comunidad. Memoria técnica, certificado de instalación eléctrica, registro autonómico y alta de la compensación de excedentes. Es la ausencia más grave de todas: sin legalizar no puedes acogerte a la compensación, que es parte del ahorro que te han prometido. Y no lo puedes resolver tú después, porque necesitas el boletín del instalador.
7. Estudio de sombras. Un dimensionado serio parte de analizar la cubierta a distintas horas y estaciones. Cuando no existe, la producción que te prometen está calculada sobre un tejado ideal que no es el tuyo.
8. Garantías, en plural. La del fabricante cubre los equipos. La del instalador cubre el montaje. Son cosas distintas, con plazos distintos, y las dos tienen que estar por escrito. Unos paneles con veinticinco años de garantía montados por alguien que responde un año no están protegidos, porque la mayoría de incidencias de una fotovoltaica no vienen del panel: vienen de la estructura, del sellado o del conexionado.
Una que no falta pero conviene mirar: si el presupuesto incluye módulos bifaciales, comprueba que tu cubierta permita aprovecharlos antes de pagar el sobrecoste. En un tejado inclinado convencional la ganancia real suele ser mínima, y lo analizo en placas solares bifaciales.
La regla: cuenta cuántas de las ocho están detalladas de verdad. Si faltan tres o más, esa oferta no es barata, es incompleta. Y la diferencia aparecerá durante la obra, cuando ya no puedas echarte atrás.
Señales para descartar una oferta
Hay cosas que no son negociables. Si te encuentras alguna de estas, no pierdas tiempo comparando precios: pide otro presupuesto a otra empresa.
Presupuesto sin visita técnica. Nadie puede valorar una instalación sin haber visto tu cubierta. No sabe el tipo de teja, ni si hay que descontar sombras, ni cómo se sube el material, ni por dónde va a pasar el cableado hasta el cuadro. Un precio dado por teléfono o desde Google Maps no es un presupuesto, es una estimación comercial. Y las partidas que faltan van a aparecer a mitad de obra.
«Hasta un 90% de ahorro en tu factura.» El ahorro depende de tu consumo, de tu curva horaria y de tu tarifa. Un porcentaje sin cálculo detrás es publicidad. Pide el estudio: cuántos kWh estiman que produce la instalación, qué porcentaje calculan que autoconsumirás y con qué precio de compensación han hecho las cuentas. Si no pueden dártelo, no lo han calculado.
Presión temporal. «Este precio es solo por hoy», «quedan dos instalaciones con esta subvención», «si firmas hoy te regalo la monitorización». Una instalación que va a estar veinticinco años en tu tejado no se decide en una tarde. La urgencia es una técnica de venta, no una condición del mercado.
Mención a subvenciones que no existen. Los fondos Next Generation están agotados en la práctica totalidad del territorio. Si un comercial te está vendiendo una ayuda directa que «él tramita», pide el nombre de la convocatoria, el organismo y el plazo. Lo que sí sigue vigente es la vía fiscal, con sus requisitos, y lo tienes en ayudas y subvenciones para placas solares.
Financiación como argumento principal. Que te ofrezcan financiación no tiene nada de malo. Que la cuota mensual sea el centro de la conversación y el precio total quede en segundo plano, sí. Pide siempre el importe al contado antes de hablar de plazos.
Sin datos fiscales del instalador. El presupuesto tiene que llevar razón social, CIF y domicilio. Y el instalador que vaya a ejecutar la obra necesita estar habilitado. Si la empresa que te vende va a subcontratar el montaje, pregunta a quién.
Qué preguntar cuando algo no cuadra
Si has llegado hasta aquí con dudas sobre alguna oferta, estas cinco preguntas resuelven casi todo. Mándalas por escrito y pide respuesta por escrito.
- ¿Cuál es la potencia pico total instalada, en kWp? Sin este dato no hay comparación posible.
- ¿De dónde sale esa potencia? Que expliquen con qué consumo anual han dimensionado y qué producción estiman.
- ¿La legalización y el alta de compensación de excedentes están incluidas? Y si es que sí, que aparezca como partida.
- ¿Qué garantía dais vosotros sobre la instalación, aparte de la del fabricante sobre los equipos? Años y qué cubre.
- ¿Han visto la cubierta? Y si no, cuándo van a verla antes de confirmar el precio.
Un instalador serio responde las cinco sin problema, porque son datos que ya tiene. Si alguna genera evasivas, ahí está tu respuesta.
En resumen
Divide el total entre los kWp y comprueba que el resultado está entre 900 y 1.500 €. Cuenta cuántas de las ocho partidas aparecen detalladas. Y verifica que la potencia que te proponen encaja con tu consumo, no con lo que cabe en tu tejado.
Con esas tres comprobaciones descartas la mayoría de las ofertas malas en diez minutos. Lo que quede después ya es una decisión sobre calidad de componentes y confianza en quien va a hacer el trabajo.
Y una cosa que conviene recordar: el precio no es el único criterio. Una instalación 500 € más cara montada por alguien que responde durante cinco años vale más que la barata de una empresa que desaparece. Estás comprando algo que va a estar en tu tejado veinticinco años.
Si quieres situar todo esto dentro del diseño completo de la instalación, del inversor a las baterías, lo tienes en la guía de autoconsumo fotovoltaico.
Preguntas frecuentes sobre presupuestos de placas solares
¿Cómo sé si un presupuesto de placas solares es caro?
Divide el total entre los kilovatios pico instalados. Si el resultado está entre 900 y 1.500 €/kWp, el precio está en mercado. Por encima, pide que justifiquen el sobrecoste. Por debajo, comprueba qué partidas faltan.
¿Qué debe incluir un presupuesto de placas solares?
Marca y modelo de módulos e inversor, potencia unitaria y potencia pico total, estructura según tu tipo de cubierta, cableado y protecciones, mano de obra, legalización y alta de excedentes, estudio de sombras y garantías separadas de equipo e instalación.
¿Cuántos presupuestos debería pedir?
Tres es lo razonable. Con dos no tienes referencia si uno se sale de rango, y con más de cuatro la comparación se vuelve inmanejable. Eso sí, que los tres sean de la misma potencia o al menos comparables por €/kWp.
¿Es normal que un presupuesto no incluya la legalización?
No, y es la ausencia más grave. Sin legalizar no puedes acogerte a la compensación de excedentes, y no es un trámite que puedas resolver por tu cuenta después porque necesitas el boletín del instalador.
¿Puedo fiarme de un presupuesto hecho sin visita?
No como precio cerrado. Sirve como orientación inicial, pero nadie puede valorar la estructura, el acceso ni las sombras sin ver la cubierta. Exige visita técnica antes de firmar nada.