Gestión de excedentes: Cómo conectar tu inversor a la aerotermia (SG Ready vs Modbus)

Si viertes tus excedentes a la red, te los pagan a unos 0,05 €/kWh. Si con esa misma energía calientas el agua de casa, te ahorras comprarla a 0,18 €. Tres veces más. Cuánto estás regalando tú exactamente lo puedes ver en la calculadora de excedentes.

La forma de conseguirlo es que el inversor le diga a tu aerotermia cuándo hay sol de sobra, para que caliente el depósito justo en esas horas en lugar de por la noche. No necesitas baterías: el depósito de agua caliente que ya tienes hace de acumulador.

Hay dos maneras de conectarlos. Una es un contacto eléctrico sencillo, gratuito y con dos posiciones. La otra es un bus de datos que permite control fino, pero cuesta dinero y no todos los equipos lo traen. Abajo va cuál encaja en cada caso.

Qué es SG Ready, en dos frases

SG Ready (Smart Grid Ready) es una etiqueta alemana que certifica que una bomba de calor admite órdenes externas de encendido y apagado a través de dos contactos libres de potencial. No es un protocolo de datos ni requiere red: son dos cables y un relé.

La creó la asociación alemana de bombas de calor para que las eléctricas pudieran desplazar consumo en horas de exceso de generación. En una vivienda con fotovoltaica se usa para lo mismo, pero con tu propio tejado haciendo de red: cuando sobra sol, la máquina se enciende.

La gestión del excedente es una de las palancas de rentabilidad más infravaloradas del autoconsumo, como explicamos en nuestra guía de autoconsumo fotovoltaico. Y si quieres entender a fondo la otra mitad de la ecuación, la bomba de calor, la tienes en nuestra guía completa de aerotermia.

La estrategia de ingeniería más eficiente para retener el 100% de ese valor dentro del límite de la vivienda es la acumulación térmica. En lugar de sobredimensionar el banco de baterías de litio electroquímico (lo que dispara el CAPEX inicial del proyecto), el objetivo es utilizar la bomba de calor de la aerotermia como un sumidero de energía. Al derivar los picos de producción solar hacia el depósito de Agua Caliente Sanitaria (ACS) o al tanque de inercia, estamos literalmente almacenando excedentes en forma de agua caliente para disiparlos durante la noche, cuando el coste de la red es mayor.

Sin embargo, para ejecutar este desplazamiento de carga (Load Shifting) sin intervención humana, la electrónica del inversor fotovoltaico debe ser capaz de comunicarse y gobernar la placa de control de la máquina de clima. En campo, nos enfrentamos a dos vías tecnológicas para resolver esta integración: la maniobra eléctrica básica o el bus de datos avanzado.

A continuación, analizamos las tripas de ambos protocolos para determinar cuál encaja en cada tipología de instalación.

1. Protocolo SG Ready: Control directo mediante contactos secos

Cuando bajamos al cuarto de calderas, la forma más extendida (y muchas veces la más fiable por su sencillez) de comunicar el inversor fotovoltaico con la bomba de calor es mediante la etiqueta SG Ready (Smart Grid Ready).

A pesar de su nombre comercial, no estamos hablando de una red de datos compleja. A nivel de ingeniería, es pura maniobra eléctrica. El sistema utiliza los relés libres de potencial (contactos secos) del inversor o del smart meter para mandar una señal física a la placa de control (PCB) de la aerotermia. Cierra el circuito, y la máquina sabe qué tiene que hacer.

Los 4 estados operativos del estándar

La ventaja de este protocolo es que, con una señalización muy básica, nos permite modificar el comportamiento del compresor basándonos en la curva de producción solar.

El estándar define dos contactos, habitualmente etiquetados SG1 y SG2 en la regleta de la aerotermia. Con dos contactos y dos posiciones cada uno salen cuatro combinaciones, y cada una corresponde a un modo de funcionamiento:

EstadoSG1SG2Modo
1CerradoAbiertoBloqueo forzado
2AbiertoAbiertoFuncionamiento normal
3AbiertoCerradoRecomendación de encendido
4CerradoCerradoArranque forzado

Fíjate en el estado 2: ambos contactos abiertos. Eso significa que si el cable se suelta, se corta o el relé del inversor falla, la máquina vuelve sola a su lógica de fábrica y sigue calentando. El estándar está diseñado a prueba de fallos, y por eso es tan fiable en campo comparado con cualquier integración por software.

Qué significa cada uno en la práctica:

  • Estado 1 (bloqueo): La bomba de calor recibe la orden de parar. A nivel económico, esto es vital si queremos programar una interdicción durante las horas punta de una tarifa eléctrica indexada, evitando picos de gasto (OPEX) cuando no hay sol.
  • Estado 2 (operación Normal): El equipo funciona con su lógica de fábrica. Solo mira sus sondas de temperatura y no interactúa con la planta solar.
  • Estado 3 (recomendación de encendido): Aquí es donde empezamos a rentabilizar la instalación. Si el smart meter detecta, por ejemplo, 1.5 kW de vertido continuado a la red, cierra el primer relé. La aerotermia recibe la señal y sube automáticamente la temperatura de consigna del ACS o del depósito de inercia. Empezamos a acumular excedentes.
  • Estado 4 (forzado térmico): Detectamos un excedente masivo en el punto de frontera. Se cierran ambos contactos y el compresor entra a máxima potencia. El objetivo es saturar térmicamente los acumuladores antes de regalar un solo kilovatio a la red comercial.

Implementación física en el cuadro eléctrico

A nivel de ejecución en obra, integrar el SG Ready es un montaje muy limpio. Generalmente, basta con tender un cable de maniobra apantallado (un simple 2×0.75 mm²) desde el inversor híbrido hasta las regletas específicas de la unidad interior de climatización.

El coste en materiales (CAPEX) de esta integración es prácticamente nulo frente al impacto directo que tiene en la aceleración del Payback global del proyecto. No obstante, como ingenieros, debemos ser conscientes de su limitación técnica: es un sistema «ciego» en cuanto a modulación. La máquina sabe que hay excedente porque se supera el umbral programado, pero no lee el dato exacto de potencia disponible. Para ese nivel de precisión milimétrica, debemos saltar a protocolos de comunicación de datos puros.

Diagrama técnico de conexión fotovoltaica-aerotermia

Comunicación vía Modbus: El siguiente nivel en precisión técnica

Si el SG Ready es el equivalente a un interruptor de «encendido/apagado», el protocolo Modbus (RTU o TCP) es una conversación fluida de datos entre el inversor y la aerotermia. Como ingenieros, sabemos que el gran problema de los contactos secos es su rigidez (o arrancas la máquina o la paras, sin matices).

Con Modbus, pasamos de una gestión binaria a una gestión proporcional. Ya no nos limitamos a decirle a la bomba de calor que «hay sol»; le decimos exactamente cuántos vatios sobran en tiempo real. Esto permite que la electrónica de la aerotermia module la frecuencia del compresor a través del inverter, ajustando su consumo eléctrico para que coincida milimétricamente con la curva de excedentes.

Control dinámico y lectura de registros

La magia del Modbus reside en el acceso al mapa de registros de la máquina. Esto nos otorga un control total sobre variables que el SG Ready ni siquiera puede ver:

  • Modulación del compresor: Podemos limitar la potencia absorbida por la aerotermia para que nunca supere la producción fotovoltaica disponible, evitando picos de consumo de red no deseados.
  • Monitorización de temperaturas: Leemos en tiempo real la temperatura de ida, retorno, ACS y ambiente. Esto nos permite calcular con precisión cuánta energía térmica somos capaces de inyectar todavía en el sistema antes de alcanzar el límite de saturación.
  • Gestión de errores y mantenimiento: Al tener acceso a los códigos de fallo de la máquina desde el portal de monitorización del inversor, el OPEX se reduce drásticamente, permitiendo diagnósticos remotos sin necesidad de desplazamientos técnicos innecesarios.

Superioridad técnica: ¿Por qué elegir Modbus?

La principal diferencia radica en la eficiencia del ciclo termodinámico. El SG Ready suele provocar arranques y paradas bruscas (short cycling), lo que a la larga penaliza la vida útil del compresor. Modbus, al permitir una rampa de aceleración suave y una modulación continua, mantiene la máquina operando en sus puntos de mayor eficiencia durante más tiempo.

Además, en instalaciones complejas con baterías de litio, el protocolo Modbus permite establecer una jerarquía de prioridades. Por ejemplo, podemos programar que el sistema primero cargue la batería electroquímica hasta un 80% y, solo entonces, empiece a derivar el excedente restante a subir la consigna de los depósitos de agua. Es, en definitiva, pasar de una instalación conectada a una instalación inteligente de verdad.

2. Topología de control y hardware necesario en campo

Para que la teoría de la acumulación térmica funcione de manera autónoma, el cuadro general de mando y protección debe contar con el hardware de maniobra adecuado. No basta con tirar una manguera entre el inversor y la unidad interior de la aerotermia sino que el sistema necesita monitorización precisa y elementos de actuación, ya sean físicos o digitales.

La importancia del medidor bidireccional (Smart Meter)

Toda la lógica de gestión de excedentes gira en torno al analizador de redes o Smart Meter. Este equipo, instalado en la cabecera de la instalación (inmediatamente después del contador fiscal de la distribuidora), es el único dispositivo capaz de medir el balance neto de la vivienda en tiempo real y con precisión de milisegundos.

Si el inversor desconoce si los kilovatios generados por el tejado se están yendo hacia la red pública o si los está consumiendo el horno de la cocina, es imposible enviar una orden de arranque a la bomba de calor. El Smart Meter controla el cuadro eléctrico. Se instala justo a la salida del contador principal para monitorizar si la casa está pidiendo o demandando energía. En cuanto detecta que lo generado por los paneles se va a ir hacia la calle, da la orden a la aerotermia para que se ponga a calentar agua.

Integración en el cuadro: Relés y pasarelas de comunicación

La realidad en campo es que rara vez se encuentra un inversor fotovoltaico y una bomba de calor del mismo fabricante que se comuniquen de forma nativa Plug & Play.

  • Hardware para el SG Ready: La instalación es muy directa. Solo hace falta tirar un cable de dos hilos (una manguera de maniobra normal) desde un relé del inversor hasta la placa de control de la aerotermia. Es una solución física que casi cualquier máquina moderna permite hacer sin añadir accesorios caros. Si tu inversor no trae ese contacto seco de serie, basta con pinchar un pequeño módulo de salidas en el carril DIN del cuadro eléctrico para generar esa señal de encendido.
  • Hardware para el Modbus: Aquí el montaje es más exigente. Aunque tires el cable de datos, el problema suele ser que el inversor y la aerotermia no hablan el mismo idioma si son de marcas distintas. En estos casos, casi siempre vas a necesitar un cerebro intermedio, un gestor energético que haga de traductor. Este equipo lee los vatios exactos que marca el inversor y le dice a la aerotermia a qué potencia debe trabajar en cada segundo. Es una opción mucho más precisa, pero requiere comprobar antes si existe una tabla de comunicación compatible entre ambos fabricantes para no encontrarte con que los equipos no se entienden una vez instalados.

3. Veredicto del ingeniero: ¿Qué sistema elegir?

A la hora de decidir qué protocolo implementar, la respuesta depende puramente de la complejidad de tu instalación y del presupuesto que manejes. No siempre lo más avanzado tecnológicamente es la mejor opción para el cliente final.

El SG Ready es la solución más sensata para el 80% de las viviendas estándar. Si tu objetivo es simplemente aprovechar la energía que te sobra para calentar el depósito de ACS o la inercia del suelo radiante sin complicarte la vida, vete a por esto. Es un sistema extremadamente robusto y muy barato de instalar porque requiere poco material extra. Además, a nivel de mantenimiento es una ventaja enorme. Si hay una avería, un técnico puede comprobar con un simple multímetro si el relé cierra o no cierra. No hay problemas de software, ni incompatibilidades raras, ni pérdidas de comunicación.

Por el contrario, meterse a comunicar los equipos mediante Modbus tiene sentido cuando tienes una instalación de alto nivel. Es casi obligatorio si cuentas con baterías de litio y necesitas establecer un orden de prioridades muy estricto. Por ejemplo, decirle al sistema que primero cargue la batería al 100% y solo después empiece a derivar energía a la aerotermia. También es la vía a seguir si vas a integrar la casa con un sistema domótico avanzado tipo Home Assistant.

Panel de energía de Home Assistant mostrando excedentes solares.

Te va a costar más dinero en pasarelas y más horas de programación por parte del instalador, pero a cambio logras que el compresor de la máquina trabaje copiando exactamente la curva de producción de tus paneles.

Elegir el protocolo es la última decisión, no la primera. Antes hay que dimensionar bien las dos mitades del sistema para que el excedente y la demanda térmica se encuentren en el mismo tramo horario: eso lo desarrollo en cómo dimensionar aerotermia y fotovoltaica.

CaracterísticaSG Ready (Contactos Secos)Modbus (Bus de datos RTU/TCP)
Tipo de señalManiobra eléctrica (Relés On/Off)Comunicación digital (Lectura/Escritura)
Gestión del compresorBinaria (Estados predefinidos de fábrica)Proporcional (Modulación exacta en vatios)
Material en cuadroCable de control 2×0.75 mm² y relé estándarCable apantallado trenzado y pasarela/EMS
Complejidad de puesta en marchaMuy baja (Cerrar circuito)Alta (Cuadrar mapas de registros e IPs)
Coste de integraciónPrácticamente nuloMedio/Alto (Depende del gestor externo)
Compatibilidad entre marcasUniversal (Estándar abierto)Crítica (Requiere verificar tablas de integración)

Preguntas frecuentes sobre SG Ready y gestión de excedentes

¿Qué es SG Ready en una aerotermia?
Es una etiqueta que certifica que la bomba de calor admite órdenes externas de arranque y parada mediante dos contactos libres de potencial, normalmente etiquetados SG1 y SG2 en la regleta. No es un protocolo de datos: son dos cables y un relé. Con dos contactos salen cuatro estados: bloqueo, funcionamiento normal, recomendación de encendido y arranque forzado.
¿Mi aerotermia tiene SG Ready?
Mira el esquema eléctrico del manual de la unidad interior y busca unos bornes etiquetados SG1 y SG2, o una entrada descrita como Smart Grid, EVU o contacto de bloqueo. La mayoría de equipos vendidos en España en los últimos años lo incorporan, aunque no siempre venga activado de fábrica: hay que habilitarlo desde el menú de instalador.
¿Necesito baterías para aprovechar los excedentes con aerotermia?
No. El depósito de ACS hace de acumulador: en vez de guardar la energía en litio, la guardas en forma de agua caliente. Es mucho más barato, aunque solo sirve para demanda térmica, no para alimentar el resto de la casa por la noche.
¿Cuánto se ahorra calentando el agua con excedentes?
La diferencia está entre lo que te pagan por verter, unos 0,05 €/kWh, y lo que te ahorras al no comprar esa energía, unos 0,18 €/kWh. Cada kilovatio hora que desvías al depósito en lugar de regalarlo a la red vale unas tres veces más.
¿Qué hardware necesito para conectar el inversor a la aerotermia?
Con SG Ready, un cable de maniobra de dos hilos entre un relé libre de potencial del inversor y la regleta de la aerotermia, más un smart meter en cabecera para saber cuándo hay excedente real. Si el inversor no trae contacto seco de serie, un módulo de salidas en carril DIN resuelve.
¿SG Ready o Modbus?
SG Ready cubre bien el caso de la mayoría de viviendas: es robusto, barato y se diagnostica con un multímetro. Modbus compensa cuando hay baterías y hace falta jerarquía de prioridades, o cuando se integra con un sistema domótico. A cambio necesitas pasarela, programación y comprobar que los dos fabricantes se entienden.
¿Funciona SG Ready si el inversor y la aerotermia son de marcas distintas?
Sí. Es un estándar abierto basado en contactos eléctricos, así que la compatibilidad entre marcas no es un problema. Ahí está su ventaja frente a Modbus, donde sí hay que verificar la tabla de registros de cada fabricante antes de comprar nada.